miércoles, 5 de septiembre de 2012

Damián Canles: No existen vacunas contra la corrupción policiaca


 
Damián Canales habla en exclusiva  a Expediente Ultra

 

No existen vacunas contra

la corrupción policiaca

 

 

 
El Secretario de Seguridad Pública detalla el proyecto a futuro iniciado en el Instituto de
Formación Profesional y que permitirá dotar  a Hidalgo  de una policía de primer nivel, y confiesa que a pesar de las agresiones del crimen organizado, está dispuesto a dar la vida por los hidalguenses

 

 

Por Erick Moreno Monter  

Fotos EU

 

La ola de violencia que azota al país desde el inicio del sexenio de Felipe Calderón  hasta nuestros días, pone de manifiesto los deficientes programas en materia de Seguridad Pública a lo largo y ancho de la República Mexicana: ejecutados, levantados, desaparecidos, desmembrados y cualquier otra aberración que va en contra del sentido humano,  son el pan de cada día para los mexicanos.

No hace falta ir lejos para que la sociedad se entere de  casos de corrupción. Desde la mordida por pasarse un alto, hasta los pagos millonarios y en dólares a funcionarios vinculados con los cárteles y grupos delictivos asentado en todo el país.

En el Estado de Hidalgo, una de las respuestas al clamor desesperado de la sociedad que pide seguridad y tranquilidad, es la creación del Instituto de Formación Profesional. Un ambicioso proyecto que el gobernador,  José Francisco Olvera Ruiz y el licenciado Damián Canales Mena,  han puesto en marcha con el objetivo, claro y preciso,   de abatir a la delincuencia. Para saber más detalles al respecto Expediente Ultra entrevistó en exclusiva al titular de Seguridad Pública, Damián Canales.

 

Expediente Ultra: ¿En qué consiste el proyecto de seguridad pública que ha emprendido el estado de Hidalgo?

Damián Canales: Los hidalguenses estamos construyendo una de las mejores instalaciones para los cuerpos de seguridad pública. Queremos decirles cuánto y qué tan importantes son para esta sociedad. No queremos instalaciones de lujo, pero sí unas instalaciones dignas, cómodas, modernas y confortables y que los policías sientan  que son piezas importantes en esta sociedad. Contamos con el mejor plan de estudios a nivel nacional. Es una licenciatura que se cursa en el Instituto (de Formación Profesional), con materias teóricas en 3 años,  y prácticas profesionales que se tienen que efectuar en alguno de los municipios del Estado y duran 2 años más, sirviendo a la policía estatal, desde luego.

Estamos hablando de 80 materias que en suma son 600 horas más de clase de lo que normalmente se le da a un estudiante de licenciatura en cualquier escuela pública o privada. Comprende todas las áreas  que tienen que ver con el derecho penal, son 5 ejes. La convocatoria se emite con la esperanza de que cada vez se interesen más jóvenes. Es una magnífica oportunidad porque hay muchos jóvenes con deseos de estudiar y por razones de carácter económico no pueden trasladarse a otro municipio, a la capital o a otra entidad federativa,  donde tendrían que pagar un hospedaje, colegiatura y  alimentación. Aquí se les da la beca, hospedaje y los estudios no tienen ningún costo. ¿Qué ofrecemos? Que una vez concluidos los estudios de manera satisfactoria, van a tener un espacio dentro de la Policía Estatal… ése es un compromiso ineludible. Hoy por hoy es una de las mejores ofertas educativas, además es la oportunidad de participar en un proyecto y una de las áreas más importantes. Hoy, la seguridad pública es un tema prioritario para todos los mexicanos y así como está en crisis, porque hay una verdadera crisis a nivel nacional, yo lo veo como un campo de oportunidad,  porque lo poco que se haga, siempre y cuando se haga bien, va a poder lucir.

Aquí estamos poniendo las bases para una policía muy distinta, una policía que pueda resolver las expectativas y las esperanzas de volver a tener seguridad y tranquilidad en el territorio nacional. Aquí esta una semilla que va a germinar, pero que vemos con mucha responsabilidad. No estamos trabajando bajo la pretensión de resolver la problemática de manera inmediata, aquí estamos con un proyecto a mediano y a largo plazo. Décadas de descuido de la policía, un descuido histórico, no se pueden resolver de la noche a la mañana. Quien piense que se va a resolver este problema con una varita mágica o a la carrera,  o con improvisación,  o con ocurrencias, esta muy equivocado. Es momento de que pensemos con mucha seriedad, estamos muy conscientes del problema que hoy por hoy tenemos en materia de seguridad pública.

EU: El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública dice que la preparación promedio de los policías es de bachillerato... eso demerita la autoridad. Con este proyecto, se abrirá más la brecha entre policías viejos y nuevos. ¿Vale la pena rescatar a los policías viejos?

DC: Se debe de trabajar en dos vertientes: con los policías que hoy forman parte de los cuerpos de seguridad, si bien, coincido en que debe de haber una depuración, porque no todos son buenos y en contrapartida, no todos son malos. Tenemos que escoger quiénes son institucionales, leales, quiénes quieren ser policías y quiénes están ahí por un salario o peor, protegiendo al crimen organizado, infiltrados y proporcionándoles información. Y por otra parte, hay que formar nuevos policías, trabajar de manera paralela. No hay otra manera de trabajar. Formar nuevos policías lleva tiempo. Y mientras, ¿qué hacemos? ¿Dejamos vacías las corporaciones? No es posible. En Hidalgo hemos llevado a cabo un proceso de depuración de las policías. Y hoy por hoy, si bien, cabe la posibilidad de que todavía haya gente infiltrada, yo puedo asegurar que la gran mayoría, son gente que esta sirviendo lealmente a los hidalguenses.

En cuanto a que se puede ir abriendo la brecha, pues lamentablemente sí, lamentablemente sí. En otros lados convocan a personas que cuenten con una licenciatura trunca. Aquí estamos reclutando jóvenes que hayan terminado el bachillerato y con requisitos más rigurosos de los que solicitan en cualquier universidad pública o privada. Límite máximo de 25 años de edad, 8 de promedio en sus estudios, evaluaciones de control de confianza, no tener antecedentes penales, no tener antecedentes en el registro nacional de seguridad pública, residencia mínima de 3 años en la entidad para poder ingresar. Y algo muy importante, para poder mantenerse en el Instituto y seguir recibiendo la beca que consta de $5000, necesitan mantener el promedio mínimo de 8. ¿Por qué? Los hidalguenses están haciendo una grandísima inversión en esta policía, en promedio podemos hablar de entre 450 mil a 500 mil pesos que se van a invertir en cada uno de ellos. Lo menos que deben recibir los hidalguenses es un policía bien preparado, no uno que más o menos haya aprendido a hacer las cosas. Lo que los hidalguenses exigimos es que ese policía tenga una preparación de buena… a excelente, menos no. Y si no, pues con la pena, en cuanto vemos que no pueden con las materias que componen el plan de estudios, tienen que salir de la institución. Un grupo no se puede detener por aquellos que no tengan la capacidad para poder cursar la licenciatura.

Damián Canales Mena, no titubea, no hace aspavientos, no conversa moviendo las manos, no pierde la postura. No se sorprende, vamos… no hace gestos. Espera con mesura, habla lo que piensa, pero también piensa lo que dice. Conoce los datos de arriba para abajo. Tiene la información en la punta de los dedos.

Detrás de él, susurra un aire acondicionado que no enfría, ha sido programado para mantener la temperatura por encima de lo habitual, en caliente… Así, en caliente para hablar de Seguridad Pública.

Sobre las gavetas superiores de su escritorio, las gorras de todos los agrupamientos que componen la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Hidalgo. El teléfono a la mano. Sobre la nariz, anteojos; a través de éstos, la mirada de alguien que ha visto –con toda seguridad- cosas que nunca lograremos imaginar.

EU: ¿Cómo se puede evitar que más tarde, estos policías se conviertan en un grupo profesional de mercenarios al servicio del crimen organizado? Ya pasó antes con el ejército…

DC: Yo siento una gran admiración por el Instituto Armado… por la Marina, pero lamentablemente se han dado a conocer casos de corrupción de altos mandos en ambas instituciones. Yo creo que aquí no hay vacunas como para asegurar que van a ser incorruptibles, lo que buscamos es tener una formación muy sólida, donde diariamente estemos insistiendo en los principios, en los valores, en la lealtad, en la disciplina, en el sentimiento de pertenencia a una institución, que participen en los honores a la bandera y que sientan que la Patria es primero. La Patria es primero y por ello debemos de luchar, sentirnos policías en lo más profundo de nuestro ser. Solamente así vamos a poder hacer las cosas. Si no lo hacemos, vamos a seguir teniendo la pésima imagen de corruptos, prepotentes, arbitrarios, deshonestos y últimamente se ha agregado un componente: traidores y desleales a las instituciones. Esta crisis  nos da la oportunidad de resurgir y de resurgir para hacer las cosas bien. De otra manera nunca nos va a reconocer la sociedad.

EU: En otros países la gente admira y respeta a sus policías, a sus fuerzas del orden público… aquí nos referimos a los policías en tono despectivo. Hay quien dice que “hay que estudiar, el que no estudie a policía va a llegar…”

Al escuchar, el Secretario esboza una sonrisa, definitivamente irónica… pero sonrisa al fin. Y responde sin chistar.

DC: Yo tengo un sueño y aún cuando ya no esté en esta Institución, quiero ver una policía distinta, en mi Estado y a nivel nacional. En España la policía es muy reconocida, en el Reino Unido… los mexicanos somos capaces, lo que no tenemos son buenas políticas públicas. Caemos en la desesperación y queremos resolver una situación muy compleja de manera muy rápida. Si a nivel nacional sembramos esta semilla, bien cuidada, tiene que germinar. Los policías que se quieran preparar al vapor están destinados rotundamente al fracaso, de eso que no nos quepa la menos duda. Las policías, más o menos, habían funcionado antes de que hubiera este problema de la delincuencia organizada. Si hoy les damos una preparación sólida en las aulas, una preparación académica, y agregamos la experiencia que adquieran en las calles, necesariamente vamos a tener un mejor producto. Con mejor reclutamiento, mejor selección, buena formación, buenos instructores, buenos académicos, buen plan de estudios, tendrán que haber buenos policías. Es un proyecto de mediano y largo plazo, pero no tengo la menor duda de que el Estado de Hidalgo se va a convertir en un referente a nivel nacional en materia se formación policiaca, cada vez estoy más entusiasmado y garantizo que vamos a darle a los hidalguenses la mejor policía a nivel nacional.

EU: Es apenas lo correcto, ¿no? Si tomamos en cuenta que  los grupos delictivos se han venido profesionalizando, pues apenas es menester de las autoridades capacitarse en la misma medida…

DC: Vamos en esa dinámica. Es un plan de estudios perfectible, no perfecto. Le he pedido al director del instituto que no deje de perfeccionar el plan de estudios. No podemos casarnos con una idea y pensar que es la única… el progreso de los estudiantes es un aliciente grandísimo que obliga a poner más empeño y más recursos en su formación, porque creo que van a dar muy buenos resultados.

EU: Algunos efectivos del Ejército dicen: “llegué por la Cartilla y me quedé por la tortilla”, no hay vocación de servicio en muchos casos. En la policía, ¿hay vocación? ¿Hay que fomentarla?

DC: La beca puede ser un atractivo, pero yo creo que en los primeros meses nos damos cuenta si alguien es falto de disciplina. Aquí tiene que haber disciplina, no somos militares, pero tampoco somos del todo civiles. Tenemos que acatar órdenes. Si alguien no tiene verdadera vocación, cuando comenzamos a impartir las materias del primer semestre, no podrán aprobarlas. La dificultad de las materias y de las prácticas, nos ayudarán a advertir si alguien tiene la verdadera vocación o no. Esto lo vemos en los primeros meses, si es que los primeros filtros llegaran a ser engañados.

El Secretario de Seguridad Pública, ahonda en las ventajas que promete este nuevo proyecto de seguridad, de formación, de capacitación policiaca. Garantiza la obligatoriedad de superarse de acuerdo con el formato del Sistema Nacional de Carrera. Los policías tendrán la obligación de concursar mediante exámenes para acceder a un grado superior y con ello, a mejores prestaciones.

También reconoce que la brecha se abrirá más y más, la brecha entre policías preparados, capaces, y los antiguos elementos de seguridad pública. Hace especial hincapié en las debilidades de las policías municipales, donde “contratan gente que muchas veces no tiene ni la primaria”, acepta el peligro que esas prácticas conllevan pues “se pone en peligro al policía y a la ciudadanía” “espero que esto pronto se detenga… no podemos taparnos los ojos”.

EU: Se le ha escuchado decir de manera muy sentida: “yo amo a mi Estado”, “mi compromiso es con los hidalguenses”, ese tipo de expresiones los coloca bajo la lupa para conocer los resultados. Porque el discurso es uno y el progreso tiene que ir acorde… ¿en qué condiciones se encuentra el Estado de Hidalgo en materia de seguridad pública?

DC: Damián Canales siempre va a contestar con mucha sinceridad  y habría que hacer una comparación: desde el momento en el que yo llegué al Estado a sustituir a un Secretario Seguridad Pública  que fue privado de la vida, al momento actual, salvo la mejor opinión de todos los hidalguenses, hoy estamos en una situación totalmente distinta. He afirmado que estuvimos al borde del abismo, al borde del precipicio, de ese tamaño lo veo.  Había un alto grado de vulnerabilidad y descubrí tristemente una gran corrupción, una gran infiltración principalmente de los altos mandos. Hoy afirmo que la gran mayoría de los policías, por eso me siento tan fortalecido y tan respaldado, tienen puesta la camiseta y están luchando por la seguridad de su estado. Yo encabezo los esfuerzos de la policía, pero no soy quien físicamente realiza las diligencias y hace las investigaciones. Son ellos.

Todos vamos con un gran compromiso, hoy por hoy, no nos han logrado amedrentar, nos han agredido de manera artera y cobarde. Pero no han podido hacernos dar un sólo paso hacia atrás. Hoy más que nunca veo a una policía muy convencida de lo que están haciendo, de cumplir con su deber, de que vale la pena jugarse la vida por los hidalguenses. Y en el caso particular déjeme decirle algo que no son palabras huecas, algo que me nace de lo más profundo del  corazón… No me gustaría, pero si perdiera la vida por la seguridad de los hidalguenses, ¡sería un orgullo!

La primera vez que me encontré con Damián Canales Mena, alguien me dijo: “¿no te da miedo saludarlo? ¡No vaya a explotarle una bomba!”. Lo tomé a la ligera. Ocasiones subsecuentes me dictaron que se trataba de un hombre  peculiar. No se entretiene en dichos. Corto de palabras y hay quien sugiere que también es corto de temperamento, parece un hombre de hechos.

Modesto de trato, viste sin lujos, atiende  desde muy temprano y hasta muy tarde. Lo hace en un despacho igualmente modesto. Solamente llama la atención la puerta blindada de su oficina, muy similar a la bóveda de cualquier banco que le venga a la mente.

Damián Canales Mena es el jefe de la policía de Hidalgo, con la seguridad en sus manos y la seguridad que eso brinda, remata:
“El compromiso con la seguridad de los hidalguenses es indeclinable, vamos a seguir trabajando con todo vigor, con todas las fuerzas, con todo el compromiso, porque la seguridad de los hidalguenses va

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