viernes, 30 de agosto de 2013

MANCERA, EL INDECISO




Señala el asambleísta,  Agustín Torres


El Distrito Federal a un paso de
convertirse en el estado 32


En entrevista exclusiva con Expediente
Ultra, explica que el próximo año podría
iniciar sus trabajos un  Constituyente que
dote de una Constitución y un Congreso
Local a los nueve millones de capitalinos




Por Ignacio León Montesinos

Fotos Especiales de Carlos Baez


Insta a los priístas a responder a sus electores
La eventual aprobación de la Reforma Política en el Congreso de la Unión que permitirá  al Distrito Federal constituirse en el Estado 32 de la República Mexicana con una Constitución y un Congreso Local propios, dejando atrás el viejo concepto de que los capitalinos son “ciudadanos de segunda”, implicaría, por  añadidura,  la mutación política y administrativa de las delegaciones por municipios y un trato presupuestal más justo pues al no tener el rango de entidad,  la capital del país dejó de percibir  en la última década, recursos anuales por diez mil millones de pesos.
Quién hace el anterior diagnóstico luego de los foros  realizados en 15 de las 16 delegaciones de la ciudad de México, sobre el trascendente asunto,  es el Presidente de la Comisión para la  Reforma Política de la Asamblea Legislativa, Agustín Torres Pérez, quien en amplia entrevista con Expediente Ultra exige sin reticencias ni ambages una inaplazable definición política al Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera sobre el tema en cuestión y su relación, de adherencia o rechazo, con el PRD.
En el actual contexto, resulta indudable que  buena parte de la responsabilidad política para sacar airoso el histórico proyecto, descansa en la persona del asambleísta que tampoco duda en calificar de “irresponsables” con sus electores a sus pares priístas que hasta el momento no han acudido a una sola de las sesiones de la comisión como tampoco han participado en los foros delegacionales. “No se mueven, el PRI nacional no les da línea”, enjuicia Torres Pérez.
Es en  la cafetería del recinto parlamentario de Donceles, decorada en sus paredes por facsímiles de Frida Kahlo y Diego Rivera, el sitio donde se verifica la extensa charla. El también ex delegado de Cuauhtémoc comenta que, hasta el momento, la tarea ha sido ardua pues implica, para su buen término, un procesamiento político incluyente que sensibilice no sólo al Congreso de la Unión, sino a la mayoría de los Congresos Locales del impostergable compromiso por dotar a la ciudad de México de la soberanía a que tienen derecho sus casi nueve millones de habitantes, sin soslayar la opinión de los propios ciudadanos que deben conocer los alcances de la Reforma.
A continuación, el texto íntegro de la entrevista:
Expediente Ultra: En sus foros han tocado un  tema importante en cuanto a recursos, dicen: el DF es el mayor aportados de recursos a la federación, vía impuestos, pero esto no es equitativo. ¿Cuánto es lo que se va de recursos y cuánto es lo que regresa?
Agustín Torres Pérez: Estamos hablando de una aportación aproximada en lo que se refiere en el impuesto indirecto al IVA del 21 ó 22 por ciento, y el impuesto sobre la renta que es el que más se recauda en el fisco que es del 26 y 28 por ciento. Ahora, hablando ya en términos absolutos, en números redondeados, de cada peso nos regresan doce centavos a la capital. Uno debe de entender que estamos dentro del Pacto Federal y eso implica que hay que regresar el dinero a los diferentes estados que requieren de desarrollo e infraestructura, pero lo cierto es que a la ciudad de México en los últimos diez años se le ha ido disminuyendo el presupuesto que se le asigna desde la Cámara de Diputados o la Cámara de Senadores, casi diez mil millones de pesos anuales. Entonces esto si tiene un impacto severo, porque además nuestra ciudad tiene algo que hemos venido acuñando un concepto que se ha venido reconociendo que es el de la capitalidad.

Ser la capital no es solamente que se están aceptando los poderes de la Unión, es que además es un lugar céntrico, una megalópolis, una metrópolis donde  también vienen connacionales del estado de México, de Hidalgo y de los municipios conurbados a realizar actividades económicas, culturales y sociales en la propia ciudad. Y eso tiene un costo,  desde el financiamiento, el subsidio del transporte público, particularmente el Metro, conociendo las últimas cifras que hablan de que el 40 por ciento de los usuarios del Metro no son de la ciudad de México. ¿Y eso que implica? Que cada boleto del Metro hay que estarlo subsidiando, pero además los servicios públicos, toda la atención que requiere la gente que viene a hacer sus actividades al D.F.
Seguramente nos dejan algo, pues sí  fortalecen  la  economía de la propia ciudad;  hay una mayor derrama de impuestos, seguramente ayudan en derechos y aprovechamientos pero lo cierto es que es inequitativo. Entonces lo que se necesita es que se reconozca la capitalidad como un concepto a considerar para la definición presupuestal y en eso estamos también dando la batalla.
EU: Háblenos un poco de lo que ustedes llaman: ciudadanos de segunda y ciudadanos de primera.
ATP: Bueno, a mí siempre me ha desagradado el término, tal vez porque soy oriundo de esta ciudad capital, pero me parece como un concepto acuñado en el viejo régimen autoritario que prevalecía en el país en que el partido hegemónico creó ésta idea derivada de los acontecimientos de 1928 cuando se suprimieron los municipios, la vida municipal en nuestra ciudad y se decía: bueno, como es la capital, al tener un departamento administrativo y al funcionar las cosas como medianamente funcionaban,  salvo cuando sucedió un colapso que fue en 1985, tuvimos la primera señal de que ese modelo de gobierno ya no era vigente. Entonces vemos que había un argumento además peyorativo, que decían que a nosotros no nos daban soberanía y la capacidad de elegir a nuestros gobernantes porque todavía no éramos mayores de edad, la mayoría de edad política.
Y bueno, sobre esto los eventos  históricos recientes, del pasado reciente lo desmienten. Aquí es donde se generan las luchas de reivindicación social y política más importantes del país y no porque seamos mejores o exclusivos que otros ciudadanos del país, no, porque las necesidades han llevado a que aquí se consoliden las condiciones de apertura, de libertad, etcétera, por la pluralidad que existe, la participación política y social de toda la población.
Y por otro lado, ciudadanos de segunda es un término que se fue acuñando por la demanda histórica de la reforma política de nuestros propios compañeros, pero creo que ahora se hace como un auto diagnóstico inconsciente porque decimos: ya no queremos ser ciudadanos de segunda, lo dicen mis propios compañeros. Y yo les he refutado: nunca hemos sido ciudadanos de segunda; o sea, la situación de que no tuviéramos los mismos derechos políticos que los otros ciudadanos del país,   el no tener  derecho a elegir a nuestros gobernantes, en principio no nos hace ciudadanos de segunda, nos han conculcado esos derechos por una aberración política, un enfoque retrograda de nuestros gobernantes que se mantuvieron en un estatus similar a la corte virreinal. Pero ése término debería de desaparecer de nuestro léxico porque sí es ofensivo si lo analizamos bien. El otro día un diputado del PAN, Federico Dörin decía: no es que la gente  sean ciudadanos de segunda sino que las instituciones no son de primera, entonces eso quiere decir que políticamente no somos ciudadanos de primera.

EU
: En el asunto básico a la reforma al artículo 122 constitucional, llama la atención que el Jefe de Gobierno ya mandó una iniciativa a su partido donde plantea hacer una similitud de ayuntamientos, los municipios en la figura de las delegaciones. ¿Esto en qué cambiaría a la actual estructura de gobierno, cómo impactaría en los servicios y que incidencia tendría en los programas sociales?
ATP: Creo que el primer elemento es de congruencia, quienes hemos militado en la izquierda desde hace muchos años, nos planteamos que la ciudad de México debía dejar un régimen autoritario donde todo era monopolizado por el gobierno central; atribuciones, funciones, el propio presupuesto, y que debía pasar a un régimen de equilibrios, de transparencia donde las delegaciones realmente fueran un gobierno y para ser un gobierno se necesita al menos en los enfoques modernos de la administración pública  tener varios elementos,  uno de ellos es la gobernabilidad, la gobernanza la llaman otros; es decir, la capacidad de los ciudadanos de incidir en la toma de decisiones de los poderes públicos, en este caso el gobierno, y para ello se necesita democratizar las delegaciones. Yo fui jefe delegacional en Cuauhtémoc y con conocimiento de causa lo digo: un jefe delegacional tiene muchas limitantes en cuanto a atribuciones.
Congreso Constituyente en puerta
Por ejemplo, no puede regular problemas como el sexo servicio, como el comercio en vía pública, no tiene control de los cuerpos policiacos pero más allá del control que los tuviera  o no, ni siquiera  puede hacer recomendaciones que jurídicamente puedan ser aceptadas por el Jefe de Sector; no interviene en materia de vialidad y transporte que es fundamental, de tránsito, de desarrollo urbano. Los planes parciales de desarrollo urbano  se crean aquí en la Asamblea, las licencias de uso de suelo, la determinación de los usos habitacionales, todo se legisla en la Asamblea, pero la planeación urbana como tal no considera  a las delegaciones.
Entonces  son temas que si los vemos de una manera objetiva son sustanciales para la gobernabilidad,  de tal manera que tenemos delegados limitados en esas atribuciones, que no pueden responder a ciertas demandas de la población, que no tienen  facultades para hacerlo y recordemos que un servidor público puede hacer todo aquello que le permita la ley, lo que no le permite no lo puedo ejecutar pues puede ser sancionado. Pero por otro lado,  lo que tiene el delegado es esa facultad de nombrar, poner, quitar, poner a cualquier servidor público; entonces no hay contrapesos a la hora de decidir el presupuesto ya asignado y moverlo prácticamente a su antojo. Pero es una sola persona, no hay un equilibrio, no hay una valoración  colectiva que pueda hacer un balance constante, una evaluación de todo lo que se va realizando, retroalimentar y legitimar. Y por eso vemos que las delegaciones, desde mi punto de vista es una tesis que yo manejo, no tienen todos los recursos que debieran porque no tenemos quien nos ayude a gestionarlos a nivel federal, particularmente las participaciones.
Hay recursos de fondos de apoyo a los municipios, de apoyo a la entidad, el ramo 33, entre otros,  que lo que buscan es fortalecer la infraestructura urbana, combatir la pobreza y sus efectos, pero que no llegan a la ciudad. Primera, porque las delegaciones no somos municipios, el gobierno de la ciudad no es un estado, pero donde pega más es en la vida municipal, al no ser municipios no llega este dinero. Pero que tal si todos nos comprometemos, yo formo parte del gobierno, hay un cabildo o cuasi cabildo, o como se le quiera llamar y ahí está registrado o está participando el PAN, el PRI y los demás partidos;  o sea, se  tiene que hacer una tarea común para ir a pedir a nuestros pares de la Cámara de Diputados y de Senadores que le den más recursos a la ciudad, que no sea entonces sólo la demanda del gobierno en turno,  en este caso de extracción perredista. Es decir, ayuda a compartir responsabilidades y legitimar las acciones de gobierno. Un gobierno sin contrapesos se vuelve una tiranía tarde o temprano. Afortunadamente las delegaciones tienen un periodo de tres años que, al menos en mi experiencia, no sirven.
EU: Toca un tema muy interesante cuando habló de que el 40 por ciento de los usuarios del Metro no viven en el DF y le comento esto porque creo que esto pega en otras situaciones que son del ámbito presupuestario, entre ellos el asunto de los fondos metropolitanos. De hecho ya hay un fondo a nivel federal que enlaza estos problemas de estados como Hidalgo con ciudades como Pachuca, Tizayuca y municipios como Ecatepec  y el DF,  un corredor de problemas metropolitanos. ¿De qué manera cree usted que al elevar a categoría de estado al DF contribuirá a hacer más eficiente y equitativo  este Fondo Metropolitano en beneficios de sus habitantes?
ATP: Claro, de eso se trata que haya más recursos, mayor coordinación o que exista coordinación con las otras entidades.
EU: ¿No existe actualmente?
ATP: Existe regularmente, no existe en materia general en diferentes temas. Pongo el ejemplo: en regulación de los contaminantes, particularmente de automóviles. La verificación vehicular de la ciudad de México es más rígida, más estricta que la del Estado de México, cuando uno no quiere verificar en la ciudad de va al Estado de México y la pasa más rápido; o sea, no hay tanta vigilancia y transparencia como se tiene en la ciudad y nos impacta definitivamente. El problema de la seguridad pública, nos brincamos a otro municipio y entonces son otros los responsables de poder atrapar o perseguir la delincuencia que se puede generar en la ciudad o en las delegaciones colindantes; o a la inversa, el reglamento de tránsito que se hizo ya de manera coordinada con el Estado de México, pero su aplicación es  una cuestión de voluntad política, no hay un instrumento legal que obligue a que así sea. Entonces, en el tema metropolitano creo que los tres partidos mayoritarios están totalmente de acuerdo, que se introduzca como parte de las reformas, derivadas de la reforma constitucional y que se traduzcan en una Constitución Política Local donde estos temas también se consideren a rango de ley y no sea sólo la voluntad política del gobernante o de los gobernantes, de la buena o mala relación que puedan tener.

EU: Y en efecto, como usted lo apunta: los municipios son beneficiados de esos recursos públicos por tener ése carácter y las delegaciones no, pero otro problema que se está presentando y que es importante tocar. El compromiso 91 del Pacto por México habla de la Reforma del Distrito Federal  pero parece que el PRI no da señales de vida en el DF al respecto, tengo entendido que en la comisión que usted preside no se han aparecido sus  asambleístas ni tampoco en los foros, ¿qué lectura le da usted a esto?
ATP: Bueno, en primera instancia, yo creo que de irresponsabilidad política, de una falta de compromiso con sus electores porque tienen una votación también importante en la ciudad que debería de llevarles a hacer una reflexión ética de cuál es su proceder en la asamblea y sobre todo en un tema tan relevante. Yo creo que en el tema de la Reforma Política nadie puede aislarse ni excluirse por muto propio; más allá de una posición nacional que es lo que yo he sabido que ocurre, es decir: si no les dan línea desde el PRI nacional,  no se comprometen. No lo dicen públicamente pero con algunos de nosotros lo platican. Y no lo platica el coordinador ni el vicecoordinador, lo platican los diputados que sienten la necesidad de participar, porque también hay que diferenciarlo, hay diputados muy responsables del PRI y otros que de plano no les interesa el tema porque creen que todo se va a resolver en una negociación nacional y que no debe aportar nada la Asamblea porque ellos mismos minimizan al órgano legislativo local, cuando somos algo así, como dirían los abogados en un litigio, los que tenemos el interés jurídico principal. Con el diputado Tonatiuh González Case, su coordinador,  no me he reunido ni una sola vez y es integrante de la comisión. Y en la Cámara de Senadores, en la comisión del DF participan varios senadores  del PRI y han estado en las sesiones en que a mí me han invitado. Sí hay una responsabilidad nacional pero hay una negligencia política en la atención a la ciudad.
Miguel Ángel Mancera. Le exigen definiciones
EU: El Jefe de Gobierno ya fijó algunos plazos referentes a una Asamblea Constituyente que sería histórica, y se habla del 15 de mayo al 30 de agosto del 2014 ¿cree usted que esos plazos se van a cumplir,  que son suficientes para consensar una reforma de tal dimensión?
ATP: Yo creo que sí, siempre y cuando se apruebe en este periodo ordinario en la Cámara de Diputados y de Senadores las modificaciones constitucionales.
EU: ¿Básicamente el artículo  122?
ATP: Sí da tiempo, cambiar ése y los correlativos,  se tendrían que cambiar otros. Yo creo que es suficiente el tiempo, la cuestión del debate es  que ya está sobre diagnosticada la Reforma Política, lo que necesita la ciudad, hay elementos innovadores para retroalimentarla, estos foros nos han permitido reconocerlos. Ya los conocíamos  y los reconocemos, como por ejemplo, el estatus de las delegaciones que es una disputa que se tiene al seno de los partidos, y no tiene que ver con este contexto. En el PRD tenemos  dos posiciones: más facultades a las delegaciones y descentralización presupuestaria; y la otra que dice: el gobierno central mantiene el control de aspectos relevantes, por eso existe un INVEA (Instituto de Verificación Administrativa del Distrito Federal) que no debería de existir.
En ningún otro estado de la República se tiene una institución de tal naturaleza, ése es un ejemplo de que ocurre cuando centraliza el gobierno algunos temas porque se tiene una óptica de la vida regencial, desde antes del 90, y eso,  en el PRD,  nos tiene en una disputa. Creo que con los foros, con la discusión que se ha dado con académicos, investigadores, los conocedores del tema,  lo que dicen es: descentralización. Si uno mira hacia el mundo a los países desarrollados,  están creando  más agencias del gobierno,  descentralizadas,  para estar más cerca de los ciudadanos y les dotan de facultades, de autonomía técnica y en la ciudad vamos al revés con nuestros propios gobiernos, es una disputa.
Pero también en el PAN hay disputa, en el PRI igual, pero cuando uno ve la coincidencia de los diferentes temas,  el PAN y el PRI están muy a favor de la democratización de las delegaciones, evidentemente por una conveniencia legítima y política, que es compartir el poder y creo que si los vemos desde este punto de vista ellos también están preocupados porque si lo hacemos en esta correlación de fuerzas que existen en la Asamblea Legislativa y sólo se redujera a que la Asamblea se convirtiera en el Constituyente,  entonces ellos no tienen una representación importante y yo les concedo razón porque debe ser una discusión cualitativa no cuantitativa y en ése sentido si se hace un Constituyente, deben participar el Senado,  la Cámara de Diputados y por qué no, representantes de otros estados de la República, los Congresos Locales, líderes de opinión.
En su charla con Expediente Ultra

EU: Sobre todo los estados que tiene que ver con la periferia del DF y que les pega su problemática...
ATP: Por supuesto que van a comprometerse y les va a impactar. Yo creo que si se abre ése Constituyente y se hace más de carácter deliberativo y no se hace un Constituyente mecanizado donde simplemente se va a aprobar la propuesta de alguien del partido mayoritario, si realmente se considera una concepción moderna, eficaz, democrática de un Estado, de un nuevo Estado dentro del marco
constitucional, entonces sí vale la pena, pero ahora el PAN ya nos dice: no quiero Constitución Local porque así como estamos no les conviene.
EU: ¿O sea que en actual contexto al PAN no le conviene que haya Constitución?
ATP: Así es, ni al PRI, en la ciudad. Si se deja sólo al Constituyente en el rango de la ciudad a ellos no les conviene
EU: Pero es una incongruencia, el pedir avances a nivel nacional y quedarse truncos en el DF. ¿No le parece?
ATP: Yo vi que avanzaron mucho en el PAN, incluso sus diputados participaron de una manera excelente en los diferentes  foros porque ahí es donde uno puede percibirlo  y en su discurso.  Döring ha sido muy enfático, hay diferencias en temas importantes como el de la Hacienda Pública, él defiende algo que tiene cualquier municipio, por ejemplo que se dé la oportunidad a las delegaciones de que administren los recursos por el pago de derecho de predial, el impuesto que más recaba la ciudad para las finanzas locales, pero a ahora se concentra  a nivel de gobierno de la ciudad. Nosotros decimos que se siga concentrando en el gobierno de la ciudad porque es eficiente, se ha mejorado la recaudación fiscal, la recaudación tributaria, pero que se replantee la forma de distribución a las delegaciones. Y entonces ¿qué tenemos qué hacer?, en otras palabras,  que el gobierno central y sus dependencias tengan menos dinero y lo distribuyan a las delegaciones. Y en parte les concedo la razón aunque técnica y operativamente para  que las delegaciones se volvieran recaudadoras del impuesto predial creo que necesitaría muchos años para que funcionara esto.
EU: ¿Se puede lograr una reforma de los ciudadanos más que de los partidos políticos?
ATP: Yo creo que la reforma será de los ciudadanos pero hay que tener cuidado no hay que ser demagógicos. ¿Cómo van a participar los ciudadanos en esta reforma? Porque es un discurso fácil, agradable y electoralmente rentable, pero lo van a hacer a través de sus representantes, de sus gobernantes. ¿Quién decide la Reforma Política, en términos institucionales? El Congreso de la Unión, la Cámara de Diputados, la van a votar ahí, y después vamos a votar las leyes reglamentarias y todo el entramado jurídico aquí, en la ciudad. Entonces, realmente los ciudadanos sí participan. ¿Cómo? Tomando conciencia del tema,  organizándose para respaldarlo, debatiendo los temas torales de la próxima Constitución, yo creo que ahí es donde los ciudadanos tendrán gran peso en la próxima Constitución o el instrumento jurídico que se genere,  para que sea decidido por los capitalinos.
Ahí no me gusta la posición del PAN: no Constitución pero sí participación de los ciudadanos, entonces ¿cómo los va a dejar participar? Por el momento  ya no van a participar porque ya estamos inmersos  los representantes y es un modelo democrático legítimo,  pero de manera indirecta. En un Constituyente es cómo le das voz, pero si dices: no hay Constitución ¿cómo quieres que participen los ciudadanos? Entonces creo que se ha vuelto una retórica un tanto cuanto demagógica que suena bien,  pero los ciudadanos tienen que participar en el reconocimiento de problemas y la construcción de propuesta.  Si hay una Constitución tenemos que hacer lo que el pueblo mande, si sólo se reduce a los intereses políticos de quienes estamos en la clase política y en los poderes públicos, va a ser un fracaso.
Tonatiuh González. Los priístas brillan por su ausencia.
EU: En este doble lenguaje de panistas y priístas ¿no estarán de trasfondo las reformas energética y fiscal como monedas de cambio?
ATP: Totalmente,  a mí me lo comentaron, aunque no lo reconocen, no voy a decir nombres, pero me dijeron: Mira, depende de la Reforma Energética, de la Reforma Hacendaria, Financiera, si aprobamos o no la Reforma Política. Y me dijeron también: coincidimos mucho con las propuestas que se están generando entre ustedes de la parte que habla de la centralización del PRD y debe darse un debate al seno de su partido,  pero nosotros vamos a esperar. Y  tenemos la línea de esperar la Reforma Energética y Hacendaria. Ahora, ya se reinstaló la mesa del Pacto por México y  ya dijeron que un tema que  va en la agenda es el de la Reforma Política. A mí la verdad es que me da gusto saber, y sobre todo por la Comisión que presido, que nos tomaron en cuenta porque perciben  la presión política y social,  creo que es lo que ellos han sentido como una advertencia,  el mensaje de que vamos a hacer una consulta pública con los ciudadanos. Siento que ellos ya están tomando muy en serio el tema y lo tendrán que desvincular de la negociación del país. Nada tiene que ver una cosa con la otra. No les podemos negar estos derechos plenos a los capitalinos sino se aprueba la Reforma Energética,  sino se aprueba la Reforma Hacendaria.
EU: Políticamente no es fácil darle con la puerta en las narices a ocho millones de habitantes…
ATP: Por supuesto, además es injusto,  los priístas han tenido en la ciudad un apoyo político  importante.  Histórico, a diferencia del PAN cuya votación ha bajado mucho, pero el PRI tiene un voto duro histórico que se mantiene,  pues hay gente que cree en ellos. Y yo pienso que si dicen estarse renovando también tienen que renovar su posición respecto a la Reforma Política y cumplir,  pero no como condicionante.
EU: Planteó el Jefe de Gobierno en su iniciativa, una  Constitución popular, democrática, republicana ¿No choca esto con el proyecto que se está manejando del otro lado del proyecto del poder público?
ATP: Sí, definitivamente, es contrastante, por eso la oportunidad histórica, ojalá lo logremos, de tener nuestra propia Constitución dentro de todo el marco general de la Constitución de la República y hacer innovaciones. Pero necesitamos ser autocríticos  y necesitamos ser congruentes. Yo no puedo pedir democracia y federalismo allá, pero en la ciudad actuar de otra manera como se ha venido haciendo en los últimos años,  particularmente en la anterior administración de Marcelo Ebrard, donde  hubo  un desconocimiento,  un ninguneo, si se me permite el término,  los Jefes Delegaciones lo padecimos en términos presupuestales, no hubo una apertura para hacer una Reforma Administrativa que sí se puede hacer, nosotros tenemos un documento que se creó desde hace tres años y le denominamos Reforma Administrativa, donde todos los Jefes Delegaciones de aquel momento hicimos una serie de propuestas para modificar cinco leyes locales y hacer una serie de ajustes a las disposiciones jurídica en la ciudad para tener mayores atribuciones.
Yo creo que si Mancera dijera: voy a retomar esa Reforma Administrativa antes de la Reforma Política,  hablaría muy bien de él, eso sería una gran congruencia. Porque insisto que el discurso de que participen los ciudadanos, de que sea popular,  de avanzada, hay que contrastarlo con la vía de los hechos, y en la realidad, en los hechos, creo que hay cosas que todavía hay que mejorar en la propia ciudad,  siendo objetivos.
EU: ¿Cómo tratar de involucrar realmente un consenso social a favor de una Constitución Republicana y de cara a la nación?
ATP: Creo que primero hay que definirse políticamente;  cuando el doctor Mancera dice que está a favor de éste tipo de Constitución o de estas características, también hay que definirse con quién se coincide. Si se habla de las izquierdas, ¿a qué izquierdas se refiere?, ¿a la del  PRD que tiene una competitividad electoral importante?, ¿a MORENA, a la del PT, a la de Movimiento Ciudadano, a cuál se refiere? Porque si hay que prefigurar nuestro entorno para entonces saber. Yo a ciencia cierta le puedo decir con todo respeto, no sé exactamente cuál es la posición del Jefe de Gobierno, no sé si sea la recopilación de una serie de ideas y proyectos que ha presentado la sociedad civil; creo que por ahí va, y está bien. Pero siento  que hay que darles forma, no se pueden presentar de manera dispersa. Pongo un ejemplo: ya  presentó su propuesta de Reforma Política, pero ésa es del doctor Mancera, no es del PRD, porque el doctor Mancera no está afiliado al PRD, y tampoco se tomó en consideración lo que hicimos en los foros.
Entonces: ¿de qué estamos hablando?,  ¿hasta dónde vamos a permitir la participación de los demás si de los poderes públicos reconocidos también tenemos cierto sesgo? Pienso que esto se va a lograr dándoles mecanismos institucionales y vinculatorios a los ciudadanos en la participación, y que  la representación del Constituyente venga jurídicamente reconocida para que no sea como sucede: “denos su opinión y a ver si nos gusta o no”. Es imprescindible tener una identidad política. El doctor Mancera debe tener una identidad política,  tiene qué decirnos  ya qué es: si es perredista, si es amigo de Andrés Manuel; o sea, hacia dónde va, para que nosotros podamos entender cuál es el proyecto político.
Denuncia un injusto trato presupuestal al D.F.
EU: Darle claridad y rumbo a los ciudadanos porque si no va a ser una mezcolanza indescifrable…
ATP: Claro, porque el que con todo mundo quiere quedar bien, como dicen coloquialmente, guardando la proporción de la comparación: el que a dos amos sirve, con uno queda mal. Y en este caso el doctor Mancera   se tiene que definir y decir: sí,  comulgo con los principios políticos, con el programa de acción política del PRD; que lo diga o que diga que no y en qué partes quiere discutirlo; tiene todo el peso moral, la posición política para meterse a la discusión interna del PRD. Pero eso de estar por fuera negociando, haciendo propuestas importantes para el país, y  reconozco el talento que tiene, creo que le hace falta una parte de asesoramiento que le permita la discusión, la retroalimentación sobre temas de política nacional fundamentales. Saber cuál es su posición en el proyecto de Reforma Energética, está bien lo que asuma, pero que nos la diga: ¿es la del PRD, es la de MORENA? Ya expresó  que apoya lo que dijo Cárdenas. Pero esas declaraciones no mandan señales claras y a mí me parece una actitud cómoda, propia de  una zona de confort; es decir, el PRD me da el registro, trabajé para gobiernos perredistas, me hacen candidato del mismo, ganó por el PRD,  porque ganó el PRD,  y cuando uno se compromete con un partido tiene que seguir su programa de acción política.
EU: Última pregunta: usted está en el parteaguas de toda esta reforma que puede ser histórica,  casi a la par de la de  1917,  ¿ cree usted que dadas las condiciones  que se están reflejando en estas consultas, en estos foros, pueda haber una nueva Constitución para el Distrito Federal el año entrante?
ATP: Yo creo que sí puede haberla, no sé si el año entrante, ojalá fuera en esta legislatura de la propia Asamblea Legislativa no por asunto de propio egocentrismo, pero creo que las condiciones políticas están dadas y estamos en una fase en que se  requiere de la participación de todo el país  para aceptar la Reforma Política,  donde hay una deliberación, un debate, lo que no se pudo dar antes. Desde mi punto de vista, hay  propuestas serias, viables. Hay debate, en el sexenio pasado no hubo debate, hubo todo un cuestionamiento sistemático y permanente al presidente de la República porque desde nuestro punto de vista era ilegítimo. Entonces no había esas características que permitían que se alinearan todos actores políticos e institucionales y que se hiciera una agenda. Eso si hay que reconocerle a Peña Nieto, que hizo una agenda y dijo: vamos a debatirla y puso la Reforma Energética, la Reforma Hacendaria, la Reforma Educativa, estos temas que bien decíamos, pues si los puso pero si no se consensa, si no se acuerda con los sectores involucrados, si hacemos una Reforma Política, ¿quiénes son los primeros afectados o beneficiados?, pues los capitalinos.
Por eso debemos promover leyes sin violentar las tesis básicas para su procesamiento; es decir, si voy a hablar de sexo servicio pues invito a los representantes conocedores del tema y no me aviento un paquete a mi juicio, a mi interpretación. Pienso entonces que si esto se cumple, las cosas podrían armarse de una mejor manera. Y en este caso yo veo que sí está la disposición, por lo menos así lo han dicho el líder del Senado y de la Cámara de Diputados y los de los tres partidos. El Presidente de la República lo ha confirmado, ya lo dijo también el Secretario de Gobernación, ya lo dijo el Jefe de Gobierno, ya lo dijimos los demás. Yo creo que sí hay condiciones para que se haga esa reforma y tiene que ser en éste periodo.


























































































































La innegable existencia de lasRevoluciones Femeninas



…2010-1910-1810




La innegable existencia de lasRevoluciones Femeninas



 Un valioso conteo histórico sobre la presencia de la mujer en los periodos significativos del país,se plasma en un libro escrito por catedráticas de la  Universidad Autónoma de Hidalgo
 




Por Elvira Hernández Carballido



La posibilidad de avance parece pequeña. No obstante si las mujeres consiguieran movilizarse en todos estos espacios de oportunidad, no para candidaturas sino con una estrategia de denuncia, de presión, de propaganda contra esos políticos que hay que señalar, si se hiciera una inmensa campaña de información, casa por casa, explicando al mal gobierno, las mujeres en 2010 podríamos dar un buen susto a los dueños de la vida y dineros de México, para hacer honor a las celebraciones centenarias de la Independencia y la Revolución. Veremos. (Sara Lovera, periodista y feminista mexicana)

Reflexionar sobre tres fechas representativas en la historia de México y en la vida de las mujeres es el objetivo que obligó e invitó, propuso,  provocó, inspiró y logró el libro titulado 2010-1910-1810. Revoluciones femeninas editado por la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y coordinado por Sandra Flores Guevara, Elvira Hernández Carballido y Josefina Hernández Téllez.

En un conteo que invita a revisar nuestra memoria histórica, que reta a volver al ayer para atisbar lo que las mujeres hemos logrado o retrocedido en tres periodos significativos en México, que prefiere una cuenta regresiva para que no olvidemos lo logrado pero tampoco enterremos lo que falta.

Es así como en la primera parte del libro, es precisamente Sara Lovera quien cuestiona si 2010 es realmente simbólico para las mujeres. Por su parte, Josefina Hernández Téllez enjuicia también la situación femenina en México y la quimera de la equidad de género. María Cruz García Sánchez hace un recorrido representativo de la presencia de las mujeres en el ámbito político en este siglo XXI. Y Otilia Sánchez hace referencia a una de las problemáticas que sigue causando debates y enfrentamientos como en la interrupción del embarazo. Aimée Vega Montiel cuestiona lo que ha pasado con las mujeres mexicanas a 100 años del movimiento revolucionario y a 200 de la lucha insurgente:
¿Qué y cómo reflexionar acerca de la contribución de las mujeres a estos procesos, cuando su actividad ha sido invisibilizada por la HISTORIA PATRIARCAL, que nos ha contado el desarrollo de nuestro país desde la perspectiva masculina? Hago esta afirmación pues, cuando pretendemos conocer la participación de las mujeres en los movimientos libertarios de nuestro país,  protagonistas de los festejos del Bicentenario, nos enfrentamos no sólo a una escasa obra sobre el tema, sino a un tratamiento poco afortunado en los textos de historia, en los cuales las mujeres son retratadas como sujetas pasivas, sumisas y hasta locas, y sólo acompañando las tareas de los grandes protagonistas de la Independencia y de la Revolución Mexicana.
 



En la segunda parte, Elvira Hernández Carballido y Alfredo Carmona,  hacen un recorrido para descubrir la presencia femenina en 1910. Dharma Reyes Canchola comparte la historia de dos mujeres cineastas, que se decía tenían en su poder las llaves de San Juan de Ulúa. Silvia Rodríguez Trejo describe la figura de la soldadera. Gloria Hernández Jiménez los testimonios femeninos a través de la fotografía. Angélica Reyna expone el texto “La brújula del que hizo referencia a la sexualidad femenina y al control de la natalidad. Rosa María Valles aborda a Hermila Galindo y la acompañan en el texto la doctora Silvia González Marín y Rosa Ma. González. Raquel Barceló expone la importancia del Congreso feminista en Yucatán. Rosalinda Sandoval Orihuela recupera a una mujer hidalguense que cautivó a la sociedad de la época, María Luisa Ross. La palabra escrita recuperada en la literatura hace visible a un personaje femenino que Norma Esther García analiza. Carlos Mejía Reyes y Raquel Ramírez Salgado, herederos de la perspectiva feminista, recuperan la herencia de la Siempreviva. Destaca el minucioso análisis de los corridos y la presencia femenina que realizó Francisca Robles:

Las mujeres pueden identificarse con indicios explícitos a través de los datos que los mismos corridos aportan, así se encuentran mujeres:
-  con nombre y apellido (Juana Gallo, Modesta Ayala)
-  sólo con nombre (La Valentina, La Adelita, La Martina)
-  sin nombre y sin apellido sólo con ocupación (La Rielera)
-  sólo con su sello distintivo (La Güera Chabela, La Chinita)
-  con su cargo (Las Coronelas)
-  con su castigo (Las Tres Pelonas)

En la última parte, Josefina Hernández Téllez interpretará las condiciones educativas de la población femenina en esa época. Layla Sánchez Kuri presenta un recuento sobre la participación de las mujeres insurgentes y Elsa Ángeles Vera reflexiona sobre esa misma presencia femenina, Sandra Flores Guevara y Mauricio Ortiz Roche describen el perfil de Leona Vicario. Finalmente Vicente Castellanos y Elvira Hernández Carballido analizan a una mujer seductora y la manera en que enfrentó las injurias por aceptar públicamente ser partidaria de la lucha insurgente, la Güera Rodríguez.

María Ignacia Javiera Rafaela Agustina Feliciana Rodríguez de Velasco Ossorio Barba Jiménez Bello de Pereyra Fernández de Córdoba Salas Solano Garfías, nació el 20 de noviembre de 1778. Se casó tres veces y tuvo siete hijos.  Además de su bella y su carisma,  ¿qué hizo de doña Ignacia una mujer inolvidable? Seguramente los rumores y certezas de que fue amante de muchos hombres le dan ese toque sensual e inquietante a su vida. Sin duda, un factor determinante fue mostrar abiertamente ante la sociedad de la Nueva España su gran simpatía por el movimiento insurgente. Ayudó a transportar armas y posiblemente donó dinero para la causa.  Públicamente alababa a Hidalgo y a Morelos. Por eso fue llamada a comparecer ante la Inquisición y tuvo que exiliarse en Querétaro. La Güera Rodríguez pasó sus últimos días en un convento, buscando la paz en su alma. Murió en el año de 1850, a los 71 años.




Salud por este libro que representa en el compromiso serio de los estudios de mujeres en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Además otro de los grandes  de esta obra es que involucró no solamente al Cuerpo Académico de Ciencias de la Comunicación y profesoras de asignatura de dicha área académica, sino que invitó a investigadores de otros espacios académicos de esta universidad así que hay presencia de Sociología y Demografía, Historia y Antropología Social, Ciencia Política y Administración Pública, así como de otras instituciones de educación superior como la UNAM, la Universidad Autónoma Metropolitana, la Universidad Veracruzana, e integrantes del feminismo mexicano como Sara Lovera, cuyo texto marca la pauta de esta cuenta regresiva de vivir el 2010, evocar el 1910 y memorizar 1810.

En 2010, no esperamos una revuelta, para nada, a pesar de las predicciones. Continuará la violencia y nos llenaremos de discursos vacíos, usando sin entender ni reconocer la historia, esa que nos heredó el liberalismo y la política social.
Lo interesante es que si habrá debate, amplia difusión y respuesta a lo acontecido en torno al derecho a interrumpir un embarazo, colocado en la agenda legislativa federal y que podría influir en los resultados electorales.


Sandra Flores Guevara, Elvira Hernández Carballido y Josefina Hernández Téllez,  2010-1901-1810. Revoluciones femeninas, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, México, 2013.

columna Plusvalí

columna




                              Plusvalía

*  El término “plus” o valor agregado
*  Petroquímicos y “la chica plástica”
*   Temas económicos  a “ras de tierra”
Por José Luis Avendaño C.

1. El término latino plus significa más, y es lo que vendría siendo el valor agregado, para que algo posea un mayor valor.
Por ejemplo, ahora que el petróleo es materia de debate con motivo de la Reforma Energética, y cuya manzana de la discordia es Pemex, se habla de darle un valor agregado al crudo, que es la materia prima en bruto que se extrae del subsuelo sin mayor transformación.
Eso significa que si el precio del barril de petróleo está alrededor de los 100 dólares, al procesarlo o refinarlo, adquiere un mayor valor, es decir un valor agregado, cuyo precio en el mercado es, al menos, de 300 dólares, tres veces más. Y estamos hablando de productos como las gasolinas y en general los petroquímicos, incluyendo las fibras sintéticas, como el nylon, y los plásticos, que es lo que domina el mundo material. ¿No existe, como canta Madonna,  una chica plástica?
En la película El Graduado, el Sr. Robinson, esposo de la inefable Sra. Robinson (una espléndida Ann Bancroft), le da un consejo al joven Ben, que no sabe qué estudiar, y él sólo le dice una palabra: “plásticos”. Casi todo el mundo material es plástico, un concepto sinónimo de artificial, pero que es muy dúctil y maleable.
2. Volviendo al término plus, eso significa sumar, agregar, ponerle el resto a las cosas. Y de esto hablaremos en esta columna que se quiere que sea de economía, algo que se decía le faltaba a la revista, que se quiere subsanar y llenar este aparente vacío. Ojalá no se convierta para los lectores en un hoyo negro, insondable e incomprensible.
En este sentido, el plus de nuestra revista Expediente_plus, es la economía, pero no aquella árida, llena de gráficas y números, alejados del hombre de la calle, sino aquella que lo afecta directamente, es decir, en su bolsillo, a años luz de lo que acontece en la Bolsa de Valores, en el mercado bursátil, casi nada que ver con los mercados tradicionales o tianguis, aunque, como en la película “De mendigo a millonario”, se especulaba con los precios de los alimentos, en este caso, con la producción de naranja y el precio del jugo de naranja.
3. Se observa una brecha entre la economía real, productiva, y la economía de papel (accionario), virtual, donde el nombre del juego es la especulación, bajo las reglas del riesgo, en el que se ganan y pierden miles o millones de dólares al instante, con un click de computadora.
Al subrayar el carácter callejero, a ras de tierra, de la economía, queremos decir que la economía es política, o no es economía; que no representa algo aparte o ajeno a la política, es decir, al margen a las decisiones de toman los gobernantes. Es su parte sustantiva. El Estado lo es de la clase dominante, dijo el clásico, mejor dicho, el crítico de la economía política. Porque, no sólo hay política económica, que es un instrumento, como se aprecia en los presupuestos, sino hay, sobre todo, economía política.
La economía no se refiere al estudio del proceso de producción como tal, dividido en producción, distribución, distribución, circulación y consumo de bienes y servicios, sino –lo que nos interesa subrayar en este espacio—de las relaciones que establecen los hombres en dicho proceso, entre sí. Una relación básica que enfrenta al capital y al trabajo, a los dueños de los medios de producción y el dinero con los trabajadores, los que reciben un salario o menos para (sobre)vivir.
4. En esta disputa por el ingreso, entre el salario y la ganancia, interviene el Estado, a través del impuesto. Dentro de la Reforma Energética, en particular sobre la renta petrolera, la cuestión está en qué tanto del ingreso se redistribuye entre la ganancia y el impuesto. De ahí que la Reforma Energética incluya la reforma fiscal, toda vez que parte sustancial de los ingresos de Pemex se la apropia Hacienda, como parte del presupuesto anual.
La RE se ha convertido, en medio de un alud publicitario y propagandístico, en una guerra de cifras, alrededor de la eficiencia o no de Pemex y la CFE, y la necesidad o no de abrirla al capital privado.
5. ¿Y qué onda con el nombre de esta columna: Plusvalía? Éste es el valor que produce por demás –el plusvalor— el trabajador, el que no es remunerado por el capitalista, empresario o emprendedor.
Después de 31 años de modelo neoliberal, la economía se encuentra dominada por la precariedad: sólo ha crecido 1.8 por ciento anual en cinco sexenios, y de 49.5 millones que conforman la población económicamente activa, al segundo trimestre del año, sólo 17.7 millones tiene acceso a los servicios de salud y 3.8 millones trabajan sin percibir ingreso alguno, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (El Universal, 17/8/2013). Para documentar la lucha de clases.



 


El conocimiento debe ser factor de cambio para un nuevo orden internacional




El conocimiento debe ser factor de cambio
para un nuevo orden internacional








*Por Arturo Peña del Mazo








(Es grato informar a nuestros lectores que a partir de esta fecha se suma al equipo de colaboradores de Expediente Ultra,  el ingeniero Arturo Peña del Mazo, Presidente de la Fundación Isidro Fabela. Sea usted bienvenido)

Actualmente existe una crisis global en la que unilateralmente muchos países están depredando el planeta en forma irresponsable, siendo patrimonio  de todos los habitantes y no de una nación o de un grupo de naciones desarrolladas. Es por demás lamentable que el equilibrio mundial se ha establecido a través de las guerras,  pero estamos llegando a un momento  en que la guerra va a ser un instrumento inservible  porque no importa quién la inicie, quién la gane o quién la pierda, pues se  corre el riesgo de que todos salgamos afectados, e incluso, se ponga en riesgo a la misma  especie humana en el planeta.
Preocupados por la complejidad que presenta tal esquema mundial es que ha surgido la idea de internacionalizar a la Fundación Isidro Fabela  en América porque  en este momento todo el orbe  corre riesgos de exterminio mundial por  causas como  la carrera armamentista pues se han hecho ya armas tan sofisticadas y perfeccionadas que  un conflicto bélico, incluso regional,  puede tener un escalamiento que implique el exterminio del género humano.
Es evidente que  las naciones no se pueden poner de acuerdo utilizando las llamadas “Cumbres” o a través de organismos como la ONU, sobre todo porque la mayoría de las naciones están cuidando su territorio nacional, pero se olvidan de que  hay zonas como  los mares internacionales, el aire, el espacio y la tierra que se conectan absolutamente y estamos envenenándolas por la creciente contaminación.
Don Arturo, expone sus opiniones a nuestra revista, atestigua el vocero de la fundación, Raúl García
No puede dejar de citarse que  el mundo enfrenta otro grave riesgo que es la adicción al consumo de hidrocarburos;  la tierra tiene una capacidad de asimilación del bióxido de carbono pero actualmente estamos soltando mucho más bióxido de carbono a la atmósfera del que puede asimilar el planeta, derivando en  dos fenómenos adversos: uno es el calentamiento global y el otro, la lluvia ácida,  que están secando selvas, bosques tropicales, y afectando al  plancton marino que luego es remplazado por las mareas rojas. Así también inmensas extensiones de arrecifes coralíferos están siendo destruidas.
Es impostergable plantear la configuración de un nuevo orden en el planeta y necesitamos  estar preparados para cuando venga la integración global  que impulsará, sin duda,  la consolidación de un nuevo gobierno mundial. En el planeta  hay cinco continentes, lo que se antoja a priori es que haya un mandatario por continente. Y un cambio de tal naturaleza y dimensiones no implica una revolución pues,  por el contrario, es una forma de gobernar al mundo de forma más acorde a sus necesidades.
No pasa desapercibido para nadie que actualmente los países que más daño le hacen al planeta son los que se encierran en su territorio y hacen lo que se les viene en  gana: envenenan el agua, el aire, el suelo, fabrican y trafican armas, destruyen la capa de ozono y, como algunos  son los gigantes de la economía mundial, pues nadie se les puede enfrentar;  entonces,  aquí lo que se pretende,  y creo que en lo que va a terminar esto, es la instalación de un gobierno mundial que frene y aplique reglas claras a toda  nación que tienda a extralimitarse.
Si todo esto parece  imposible, basta con voltear atrás y darnos cuenta que siempre han sido posibles en la historia de la humanidad los grandes cambios. ¿Qué fue en sus albores el  Imperio Romano? Pues fue una pequeña nación que se  integró con cinco países, que hablaban las llamadas  lenguas romances, esas derivadas del latín, y que fueron: Italia, Francia, España, Portugal y Rumania, pero luego el imperio se extendió hasta el oriente; o sea, tuvo muchísimas naciones y regiones bajo su control  a un grado tal que en el imperio había mil 630 creencias diferentes. Sin embargo,  el imperio se integró. ¿Y qué fue lo que integró al imperio? Pues llevar a la población a sostener en lugar de mil 630 credos un sólo credo.
A lo largo de su historia, el mundo ha creído en muchísimas cosas y cada vez que avanza el conocimiento se derrumban situaciones  que se creían inamovibles. ¿Qué es precisamente lo que ahora tenemos que derribar a nivel nacional, y luego mundial?,   pues cosas que todavía existen. El grueso de las creencias de la población se basan en supersticiones, tabúes, mitos, dogmas, prejuicios, misterios, sincretismos, etc. Todo eso, como lo venimos sosteniendo en nuestra Fundación,  no es conocimiento y el conocimiento nos permite abarcar esas áreas que en otros tiempos eran áreas irreconocibles. Y esto se va a tener que derribar porque el  que cree en mitos nada tiene que hacer frente al conocimiento más que aceptar que éste es el que merece la verdad o la credibilidad absoluta
Y bajo la premisa de que el conocimiento es universal, lo estamos extendiendo en México y  ahora el plan es llevarlo a  todas las Américas para extenderlo a todo el mundo porque el conocimiento es patrimonio de la humanidad, razón por la que en nuestro esfuerzo ya tengamos presencia en ciudades de Estados Unidos como Chicago, del estado de Illinois; en Milwaukke, Wisconsin; y en estados de la importancia de Texas, California y Washington ( y posiblemente Columbia), donde hay una sólida presencia de mexicanos y de población latina. Cabe resaltar que además, vamos a tener presencia también en Costa Rica, porque nos ha invitado allá un grupo de empresarios con anuencia de su gobierno. Es así que la Fundación Isidro Fabela crece cada día.

(*Presidente de la Fundación Isidro Fabela)

Un trepidante recorrido por las entrañas del consumismo y la hipermodernidad


En la era del vacío

Un trepidante recorrido por las entrañas  del consumismo y la hipermodernidad

 




“La sociedad ultramoderna no es unidimensional: se parece a un caos paradójico, a un desorden organizador”. (Gilles Lipovetsky)

Por: Tania Ortigoza Vázquez/Fotos especiales

A lo largo de la historia el hombre ha sentido una inexplicable necesidad por querer averiguar lo que el futuro le depara; una latente incertidumbre por descubrir el avenir de su rumbo. Se ha preocupado por su vida, pero también por la de las generaciones venideras. Sin embargo, con el paso de los años el hombre ha presentado cambios que dejarán su impronta  manera, de forma  permanente en él.
Poco a poco el hombre ha dejado a un lado esas preocupaciones, comenzando a vivir el presente y a preocuparse más por él que por cualquier otro ser que pudiera rodearlo. Es en ése momento en  que el hombre conoce la modernidad.
En su obra,  Lipovetsky nos lleva de la mano por un trepidante recorrido en las entrañas de la modernidad, nos explica detalladamente cómo la sociedad ha pasado de la modernidad a la hipermodernidad y cómo este cambio ha modificado los rasgos socioculturales de las masas alrededor del mundo.
La modernidad no es un fenómeno reciente. Comenzó por afectar a las antiquísimas burguesías y aristocracias del siglo XIX. Dicho siglo fue caracterizado precisamente por un apogeo de la filosofía y de la cientificidad, no en vano fue bautizado como el Siglo de las Luces.
Durante este periodo los individuos vieron en la modernidad una herramienta de distinción, una herramienta que les permitía diferenciarse de otros. En este marco Lipovetsky reconoce que “la moda es indisociable de la competencia clasista  entre una aristocracia deseosa de magnificencia y una burguesía ávida de imitarla”.
Pronto la modernidad comenzaría a tornarse exacerbada. Este nuevo periodo estaría caracterizado por un aumento desmedido en las producciones. Estamos frente a lo que Gilles Lipovetsky reconoce como posmodernidad.
Para Lipovetsky la posmodernidad representa el momento histórico en el que todas las trabas institucionales que obstaculizaban la emancipación individual desaparecen, dando lugar a la manifestación de deseos personales, la realización individual y la autoestima.
Para el año de 1950 la posmodernidad dejaría de ser exclusiva de las clases burguesas y aristócratas para extenderse a todos los estratos sociales. Aunado al posmodernismo, surge un nuevo tipo de hombre interesado en su bien común, hedonista, interesado en las novedades materiales, que busca la libertad a todo costa, un ser al que Lipovestky denomina Narciso, haciendo alusión al antiguo mito griego.
Paradójicamente esa búsqueda de la libertad, esa necesidad de diferencia, que pareciera favorecer a la autonomía, también estimula la dependencia.
Hoy, miles de jóvenes  buscan vestirse de una manera estrafalaria en un intento desesperado por ser “diferentes”, sin darse cuenta que lo único que hacen es seguir un estereotipo. Él y otros jóvenes van por el mundo, pareciendo haber sido sacados de un molde de yeso, creyendo ser “diferentes”.
En nuestra añejísima y dicotómica historia  de amor-odio con la modernidad hemos llegado a un punto en lo que buscamos ya no es la libertad a costa de lo que sea. Hemos llegado a un punto de añoranza extrema, un punto nostálgico en el que quisiéramos que el tiempo no avanzara más. Un punto en el que nuestra carrera alucinante por alcanzar al futuro, poco a poco comienza a ralentizar.
Este momento del que hablo, Lipovestky lo conoce como hipermodernismo. Las sociedades de hoy son sociedades ultra modernas caracterizadas por el hiperconsumismo y la hiperlujosidad.
El consumismo ha dejado de ser un instrumento clasista, va más allá. Gilles Lipovestky asienta que en esta nueva era el hombre hace uso del lujo sentimental. Este lujo es un lujo piscologizado que sustituye la primacía de la teatralidad social por la de las sensaciones íntimas.
En los tiempos hipermodernos en los que estamos viviendo, consumimos para llenar huecos emocionales muy profundos, somos adictos a la sensación que produce el consumir. Aquí, viene a mi mente un claro ejemplo: el padre exitoso en los negocios, sin tiempo, adicto al trabajo que pretende llenar los vacíos emocionales de sus hijos comprándoles los juguetes o gadgets de moda. En este marco, es común ver  niños de nueve o menos años con celulares de última generación o  a jóvenes de 15 con autos lujosísimos.
El autor reconoce a esta fase social como “La era del vacío”. Una era en la que nos hemos vuelto tan pobres que lo único que tenemos son pertenencias materiales. Una era caracterizada por lo superfluo, pero también por el miedo de no saber que hay más allá de nuestro consumismo exacerbado.
En esta era ha surgido un fenómeno, el de la memoria. Desesperadamente y con nostalgia tratamos de recordar “tiempos felices”, “tiempos mejores”. Aquí es en donde empieza la comercialización de la cultura, según Lipovestky.
Museos, teatros, cines, tratan de representar épocas del pasado, la nostalgia del público se ha convertido en oro molido para los inversionistas. En nuestro país la comercialización de la cultura es sumamente rentable. Hemos explotado todos los recursos: espectáculos prehispánicos, souvenirs, artesanías y un sin numero de artilugios que hacen referencia a nuestro descendencia indígena milenaria.
Sin darnos cuenta hemos llegado a un momento histórico donde lo “hiper” se encuentra por todas partes, estamos inmersos en un atmósfera de hiperconsumismo que, de no ser controlada, terminará por asfixiarnos lentamente.
Ha llegado el momento de cuestionarnos si queremos seguir con nuestra carrera desenfrenada en búsqueda de una modernidad que, desde hace mucho, ya nos sobrepasó o si queremos detenernos y retornar a una sociedad fuerte forjada en valores, solidaridad y amor.